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jueves, 17 de enero de 2008

Movimiento Impersonal

Todo se mueve... ellos se mueven,
tan deprisa, tan embriagados;
como una adicción al no hablar,
como queriendo evitar respirar.
Sigo siendo invisble,
y sigo siendo al que hay que edir;
estoy estático en este lugar,
observando el furor, pretendiendo jugar.

Transparente, sin más sentido que ser,
una mecánica sin juzgar,
en la que sigo inmerso profundo,
que de alguna forma empiezo a odiar.
Sigo en la misma esquina,
termino en el mismo suelo,
con las mismas lágrimas,
que a nadie puedo gritar.
Así, igual al cuarto en el que estoy,
exhiliado en silencio por decisión;
solamente oyendo voces agitadas
y a mi lado sol encuentro silencio.

Y no se que palabras decir,
ni que argumentos tener;
para que aunque se un momento
pueda poder descansar.
Es la misma soledad que he tenido,
que arrastro desde ya un tiempo.
No lo sé, cruzar la puerta...
volveré a fingir el ser feliz,
cuando en el fondo me quiero ir,
cuando deseo volverme a reir.
Creen que soy muy enojón,
igual que creo que una mancha,
desde un kilometro es una vaca.

Víspera de 1 día Más

La puerta comienza a cerrarse,
así como el tiempo empieza a faltar.
Un año que se va y no regresa,
mirar atrás o mirar adelante.
Notas inconclusas de tinta roja,
presagio deseado en el corazón,
pócima anhelo inquietante,
con una pizca de cadena tracera.

Esperando el último segundo,
así cual espera de un nacimiento;
creyendo que esa onda extraña
resuevle las pausas olvidadas.
Y es realmente lo que queda,
decisiones, solamente decisiones.

Un trayecto deslumbrado por mis sueños,
un pasado inconcluso en solución;
todo combinado en un momento,
que tiene la fuerza de hacerme creer,
que puedo empezar otra vez de cero.
Y siempre queremos empezar de 0,
como si el cero diera impulso;
pero en realmente no se puede,
puedo cerrar ciclos, puedo perdonar;
más no olvidarlo por siempre...
al menos que decida, volver querer a conocerte... que fingido.

Y prefiero voltear y acertar,
disfrutar mi existir,
terminar de soñar
y volver a sorprender.
Por eso no 12 deseos,
sino experiencias por vivir,
amores por tener,
ciclos por cerrar... sueños a alcanzar.
Son estos siempre, los conflictos renuentes;
de aprender como diablos cerrar este año.
Aunque lo más acertado es siempre,
despertar como otro día más.

Pequeña Próxima Fusión

Es simplemente el deseo,
de tenerte a mi lado;
suspirando palabras,
así como el suspira en la orilla.
Inquietante búsqueda,
como algo inalcanzable,
sigo esperando,
a que tus manos lleguen a mi.

Alguien tan inexisistente,
pero al mismo tiempo presente,
al cual no puedo describir,
como pedir algo desde el corazón,
y sin poder nombrar.
Mi corazón sabe que pedir,
y no puedo gritarlo sin palabras.

Te sigo esperando,
a pesar de no saber donde estás,
a pesar de que debo respirar.
Y así, solo queda el soñar.
Me emociona creer que llegarás,
pero el tiempo de espera,
son segundos que alimentan,
que incendian la incertidumbre

Aquí yaa no entrá el saber;
que el corazón entre en juego,
y pueda así, hablar po mí.
Como un rayo invisible,
atrapar a esa persona;
puede mi ser,
llegar a funcionar.
Hacer que venga,
revuelva mi planeta
y pueda yo,
alcanzar alguna estrella.
Pido serendiad,
para sentir que vendrá,
saber y entender que me amará
y mejor aún... me fusionará.

Serenidad en Mi

Tranquilidad, sin caos y sin razón.
Movimientos llenos de pasión,
Sintiendo la cima de esta intensidad,
Perdido en el equilibrio perfecto;
A sabiendas de la emoción próxima,
Excitado por el mañana, Tranquilo con el pasado…

No es que sea una contradicción,
Sino su propia naturaleza;
En la que esta seguridad calmante,
Te pide dejarte llevar.
Soñar despierto continuamente,
Y aún así, sentirte realmente vivo.
Permito que mis poros se exalten,
Que mis ojos disfruten,
Mis pies se elevan y creo flotar.

Un encaje perfecto, un acuerdo cómodo,
Entre el mundo y yo;
Dejando a todos a un lado,
Y al mismo tiempo… con ellos existo así.
Empezando a tomar lo mío, a dejar lo tuyo;
A vivir lo nuestro… a ver desde aquí, de mí.
Me llega una sensación,
En la que sé probar la vida;
Sin remordimientos, sin preguntas,
Sin mesuras, sin censuras.
Contento con mí ser,
Sintiendo mi piel erizada;
Pensando en nada… más que en el dulce sabor de la vida.

Tengo la facilidad hoy,
De ver las cosas elevarse;
Sonriendo por ver el sol,
Calmado al charlar con la luna;
Lugar correcto, momento correcto… sin cuestionar.
Y es como una marea, que me lleva;
Tan sutil, san suave, tan sublime,
No la siento, más su movimiento me exhibe,
Me muestra bailando, sencillo, apasionado.

Soy cual corriente ligera del viento,
Que abraza sin permisos y con ternura;
Impidiendo que se niegue,
Adueñado de cómo soy, de sentir así.
Mis ojos brillan tranquilos,
Sabiendo que merezco lo que tengo.
No soy un alucinado,
Sino el reflejo de la abundancia que me llega,
De la viniente felicidad, de la agonía superada.

Experto en la vida, reformando límites,
Disfrutando emociones, coloreando pasiones;
Controlando solo aquello hecho controlable,
Disfrutando las vueltas, riendo paciente,
Caminando en serenidad, andando con seguridad;
Sin equivocar el paso y amigando los errores.
Con punto y coma, con sabores nuevos;
Con valor propio, sintonizado al mundo,
En mi, en si, en serenidad.