miércoles, 28 de octubre de 2009

Profundo, Herido y Calmado

Levanto la mirada,
y extiendo los brazos.

Me paro en el filo,
y caigo en marea.

En la profundidad,
de tus ojos negros.

Donde susurra verdad,
la locura de ciegos.

Verdad sentida,
sin miedos y a tirones.

Vuelto en pedazos,
como a trozos, girones.

Abismo que encierra,
con espacio abierto.

Me tiene preso,
caminando muerto.

Cual sonar del tambor,
grave y profundo.

No detalla,
pero marca el rumbo.

Cada paso,
un estruendor.

Como en suspenso,
como en dolor.

Varado en lo inevitable,
rendido en veneración.

Del infortunio sincero,
de cínica decepción.

Mis huesos quebrados,
mis labios quemados.

El dolor exhumado,
y en la vida montado.

Ahora calla,
sólo calma.

Con lágrimas cansado,
hoy rendido, hoy calmado.

No hay comentarios: