Te dejo ir.
Te dejo marchar y deshacerte.
Jamás te necesité,
A pesar de llegar a quererte.
Creí lo incierto,
y todo se aclaró con tu ausencia.
Pensé en robarte,
más nunca me diste presencia.
La sangre fluye.
Dejó de carcomerme el enojo.
Te perdono,
incluso perdón por mi despojo.
El camino espera,
me ha preparado un día soleado.
Gusto conocerte,
a pesar que del miedo sos un soldado.
Seguiré contigo.
Me agitaré contigo al reír.
El mar llega,
y no resisto al hacerme fluir.
Amigo te llamo,
si te molesta, tu me lo pediste.
Sigo presente,
pero soy otro quien existe.
Y lo bello fue vivirte,
el saber que me tuviste.
Gracias por el aliento,
gracias al momento.
Gracias a mi y gracias a ti.
No me despido así,
solo llego de nuevo a ti.
Mutado,
mirandote con nuevos ojos.
Te miró,
ya no me hablan tus poros.
Aqui sigo,
presente, en frente y aquí.
¿Qué hice?
Sólo he salido de tí.
sábado, 6 de junio de 2009
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