Te quiero con cadencia,
con algo de indecencia.
Con manos sudadas,
con tu usual resaca.
Tu risa perversa,
mi tonta inocencia.
Tus labios resecos,
y todos mis cuentos.
Tu escurrida flacura,
y mi laxa censura.
Más vellos que ideas,
más locura que penas.
Un choque de fuerzas,
pereza o destreza.
Te gusta evadir,
yo suelo inventar.
Tus drogas, tus mitos;
y me ahogo en mis gritos.
Veme a los ojos,
y ya lo diré...
¿Quieres que quiera?
¿Quiero que quieras?
Un beso tal vez,
un abrazo y el luego...
un luego revuelto
un falso mareo.
Pero se fundirán...
Mis dudas, tu cintura,
el miedo y el después...
tu barba a mi mejilla,
lo que es y la mentira.
lunes, 10 de mayo de 2010
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